Jue10182018

Última actualización07:29:00 AM

Back Usted está aquí: Inicio Opinión Editorial Percepción de los costarricenses sobre la economía

Percepción de los costarricenses sobre la economía

UNAlogo

Fabiola Quirós Segura*

Históricamente se ha establecido una estrecha relación entre dos actores fundamentales: los habitantes y el Estado, entendiendo este último como la estructura organizativa encargada de orientar las políticas de desarrollo de un determinado espacio territorial. Dicha relación se basa en acuerdos de tipo social, económico y político, que se convierten en acciones que buscan, en principio, el mejoramiento de las condiciones de vida de la población.

Resulta prioritario comprender los alcances de dicha relación en términos de satisfacción, dado que en el imaginario de ambos actores existen formas distintas de percibir el impacto que tienen las acciones implementadas por el Estado entorno al desarrollo. Para dar cuenta de la percepción que tienen los costarricenses sobre la economía del país, se puede tomar como referencia los datos del más reciente Informe de Latinobarómetro (2017), relativos al ingreso subjetivo y a la percepción sobre la situación económica personal, actual y futura del país. La Corporación Latinobarómetro (organización privada sin fines de lucro con Sede en Chile) es la responsable de la producción y publicación de este estudio de opinión pública que anualmente realiza en 18 países de América Latina.

Resumen de resultados para Costa Rica en 2017:

Ingreso subjetivo (variable que mide cuánto le alcanza el ingreso a un grupo familiar en un mes, según sus apreciaciones personales): un 64% de los encuestados indicó que su ingreso le alcanzaba bien, que podía ahorrar o, que apenas le alcanzaba; mientras que un 34% manifestó que su ingreso mensual era insuficiente. En otras palabras, una tercera parte cree que su ingreso no le permite satisfacer las necesidades de su hogar.

Percepción sobre situación personal: esta fue levemente más positiva que la de un año atrás. Un 18% sostuvo que su situación económica estaba mucho mejor (4 p.p. más que el 2016), un 33% que era mejor (-1 p.p. que en el 2016), un 32% que era igual (5 p.p. menos que el año anterior), mientras que un 9% sostuvo que era un poco peor y un 4% que era mucho peor (ambas respuestas sin porcentaje de variación respecto al 2016).

Percepción sobre la situación económica del país: un 1% la catalogó como muy buena, un 12% como buena, un 55% como regular, un 23% como “mala” (7 p.p. menos que el 2016) y, un 9% como muy mala (4 p.p. menos que el en 2016).

Percepción sobre la situación económica futura del país: sólo un 3% sostuvo que para el 2018 sería mucho mejor, el 21% que sería un poco mejor, el 41% que sería igual (-1 p.p. que en el 2016), el 17% que sería un poco peor y un 13% que sería mucho peor.

Aunque la percepción de la situación económica del país parecía mejorar en el momento de la aplicación de la encuesta (junio-agosto, 2017), la percepción sobre el futuro no era muy halagüeña: la mayoría de los costarricenses sostuvo que la economía se mantendría igual o que empeorararía.

Ya avanzada la segunda mitad de 2018, pareciera que esas expectativas que tenía la población un año atrás se han ido materializando, producto del empeoramiento de las finanzas públicas, la desaceleración de la economía, así como, de las más recientes manifestaciones de diferentes grupos sociales que están en contra de la propuesta de reforma fiscal que se discute en la Asamblea Legislativa; situaciones que generan mucha incertidumbre en la población en general. Por lo anterior, es muy probable que el próximo Latinobarómetro presente resultados bastante negativos y, por ende, es difícil esperar que la economía mejore en el corto plazo.

Para concluir, es preciso señalar que las encuestas de opinión brindan una radiografía sobre la forma en que los costarricenses evalúan su situación económica y la del país, desde su vivencia, es decir, más allá de los indicadores económicos convencionales, por lo que estas deberían tomarse en cuenta para la elaboración de políticas públicas. Lo anterior por dos razones principalmente: a) porque los números no necesariamente reflejan el día a día de las familias y, b) porque las encuestas de percepción funcionan como un indicador adelantado de la economía, es decir, si la población no está muy positiva sobre el futuro, podrá tomar decisiones que terminarán impactando a la economía y al desarrollo del país.

*Observatorio Económico y Social, Escuela de Economía UNA.